La perfección mata, la sabiduría comete un error cada día

Capítulo 6: the worst perfection

lunes, 23 de mayo de 2011

¿A dónde van nuestras vidas? ¿Nuestro destino está marcado desde el primer día o somos nosotros quien lo escribimos? ¿Hay alguien ahí arriba que nos observa y nos guía o estamos solos, realmente solos en este mundo? ¿Por qué existe la injusticia, por qué unos sonríen tanto y sufren tan poco cuando otros nos pegamos los días llorando? Los pensamientos vuelan en mi cabeza tan rápido como la velocidad que ha alcanzado la moto. Aquí, agarrada a la cintura de Mario, a 100km/h en una moto por la autopista en dirección a ninguna parte, he encontrado algo del sentido de mi vida que perdí con la muerte de Elly, aquí, en medio de la nada, con un desconocido, con el viento golpeándome la cara, me siento tranquila, en paz. Los campos a mi alrededor son pequeñas manchas verdes borrosas. Sería tan fácil vivir así para siempre, pero la vida nunca es tan sencilla, por lo menos no para mí. Las cosas acaban, se mueren, se marchitan. Los momentos se pasan sin darte tiempo a retener una pequeña imagen que te los guarde en tu memoria para siempre. Lo único que nos queda son pequeños recuerdos que cada vez son más borrosos, cada vez los ves mas distorsionados, y llegará un momento en el que no sabrás si algo ocurrió de verdad o era un simple sueño de tu infancia. Tan solo aquellos que causaron una gran brecha en tu corazón son los que permanecen en tu mente para siempre, sin disminuir su intensidad, recordándote cada segundo porque eres tan infeliz, devolviéndote esa parte de tu vida que tantas veces quisiste dejar atrás sin conseguirlo.
-¡Kat!- grita Mario exasperado. No me había dado cuenta de que me estaba hablando, ni si quiera de que la moto había parado, y que estábamos en el parque de atrás de mi casa.
-Mmm?
-No me has hecho caso ¿verdad?- pregunta medio enfadado.
-No, lo siento, estaba en mi mundo.
-En el que no dejas pasar a nadie.
-En el que sería mejor no estar, créeme.
-¿Por qué no me dejas?- pregunta acercándose ligeramente a mi- ¿por qué no dejas que te ayude?

-Porque yo no merezco ningún tipo de ayuda- digo fríamente.
Sus ojos se quedan fijos en los míos y su brazo agarra suavemente mis hombros. Su boca se acerca a la mía dejando su rostro a tan solo unos centímetros del mío. Su aliento acariciando mis mejillas.
Mi corazón se acelera y mis mejillas se sonrojan, pero cuando pensaba que estaba lista para dar el paso, algo me golpea con fuerza lanzándome lejos de donde está Mario. Veo su rostro perturvado y un enorme interrogante pinta sus ojos verdes. Mi cabeza empieza a amontonar cientos de pensamientos, los pros y los contras de volver con el chico tan guapo que hasta hace solo un minuto quería besarme. Pero Elly está presente en todo lo que hago y me empuja lejos de él.
-Lo siento- mi voz no es mas que un ligero susurro y salgo corriendo hacia mi casa. Me encierro en mi habitación llorando, es todo tan complicado. La vida es una mierda, no merece la pena. Bajo la mirada y veo mis muñecas vendadas por los cortes. Agito la cabeza bruscamente. Las lágrimas resvalan veloces por mis mejillas en una carrera suicida hasta el final. Mis padres están golpeando la puerta para que les abra y puedan ver que estoy sana y salva, pero no se dan cuenta de que hace tiempo que dejé de estar a salvo, hace tiempo que dejé de estar sana, en mi corazón tan solo queda una profunda herida sangrante lacerando continuamente mi alma, recordándome a todas horas los errores de mi pasado.
Sin darme cuenta me sumo en un profundo sueño plagado de pesadillas.

-Hija cambia la cara, la doctora Schelman es muy maja y está especializada en adolescentes como tú.
-Déjame en paz, cambiaré la cara cuando me lleves a casa otra vez.
No me lo puedo creer, mi madre llevándome a un loquero. Será una pérdida de tiempo y de dinero.
Diez minutos más tarde estoy sentada en un cómodo sillón de cuero beis, en una salita cuadrada bastante pequeña, con una gran ventana a mi lado derecho un escritorio metálico con dos incómodas sillas y en frente de mi un sillón idéntico al mío.
Tras un largo rato de soledad en esta casi desnuda habitación, entra una señora de unos cuarenta años vestida con un traje de pantalon ancho de color crema, una americana a juego con estos, una blusa blanca de escote en "V" y unos zapatos de tacón ancho acabados en punta de color marrón chocolate. Su pelo negro recogido en una larga coleta.
-Hola Kat, soy Linda Schelman- dice mientras me tiende la mano. Yo tan solo la fulmino con la mirada- bien- su mirada se clava unos segundos en la mía y después escribe algo en un cuaderno de tapa negra. Se sienta recatadamente en el sillón cruzando las piernas y me mira.
-Hablame de ti cariño, de tu problema.
-Yo no tengo ningún problema- digo friamente.
-Tus muñecas vendadas, tus ojos rojos y la palidez de tu rostro no dicen lo mismo- apunta algo más en su carpeta y prosigue- puedes confiar en mí, estas sesiones son confidenciales.
Al ver que no contesto sigue hablando.
-Cuéntame que le pasó a Elly.
-¡No hables de ella!- le digo gritando.
-Pero tu quieres hacerlo cariño, porque te sientes culpable de su muerte ¿no es así? crees que ya no está por algo que tu hiciste y quieres hablar con alguien, contarle tus problemas, pero temes que no te entiendan, que te juzguen como tu lo haces contigo misma.
Le miro airada, pero de repente sus palabras hacen mella en mi interior y las lágrimas vuelven a corretear por mi rostro.
-Yo.. Oh dios, no creo que fuese culpa mía, fue culpa mía.
-No Kat, tu no tuviste la culpa, y te lo voi a demostrar, pero antes necesito saber todo lo que pasó, todos los detalles.
-Es una historia muy larga- entierro el rostro en mis manos e intento calmarme.
-Tranquila, tenemos tiempo- su sonrisa se ensancha al ver el progreso que ha hecho conmigo. No sabría por qué, pero Linda me transmite confianza y siento que necesito contarle todo, necesito sacar de una vez todos mis tormentos.
-Bueno, la cosa empezó hace dos años, cuando Elly y yo nos hicimos íntimas, emepzamos bachillerato en un instituto nuevo y queríamos encajar, más que eso, queríamos ser perfectas.


Continuará...

3 comentarios:

Lilian dijo...

poco a poco esto toma forma...genial!!!!

Lilian dijo...

porfaaaaa no seas mala y sube mas capiiiisss!!!

Anónimo dijo...

Cuando vas a actualizar y subir mas capitulos, ya quiero saber que es lo que sigue con tu historia que esta muy buena

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

Solo espera un segundo, cierra tu boca, deja que el silencio inunde mis sentidos

Blog contents © Shut Your Mouth 2010. Blogger Theme by Nymphont.